Viaje al sur: descenso de la cordillera por el Cerro de la Muerte, cruce de San Isidro del General, luego aparece la costa del Pacífico, cálida y húmeda. En Sierpe, cambiamos el minibús por una embarcación: una hora de navegación entre los manglares antes de desembarcar directamente en la playa, ¡con sandalias puestas!, en la bahía de Drake, a las puertas de la península de Osa. Dos noches en una posada con encanto, entre playa y bosque. Tarde libre: baño, hamaca o paseo de observación con el guía.
El confort aquí es voluntariamente simple — ni piscina ni televisión: en Drake, el lujo es la naturaleza en estado puro.